“Si en la muestra se seleccionan 1200 personas de 2.8 millones de posibles participantes, la probabilidad de formar parte de la muestra es de 4 en 10 mil (0.0004)”
Cuando se hace una encuesta por muestreo hay dos puntos claves: uno, contar con una muestra bien seleccionada y dos, contar con un buen instrumento o cuestionario.
Una muestra es una parte de la población y al seleccionarla, se busca que la represente. Por ejemplo, cuando se prepara la encuesta de opinión pública, la muestra representa a los casi 2.8 millones de adultos costarricenses que residen en el territorio nacional.
Lininger dice en su libro Teoría y Práctica (1984), que para que la muestra sea útil debe reflejar las similitudes y diferencias que existen en la población. Esta característica se menciona con frecuencia: en resumen la muestra debe ser representativa de la población.
Cuando se habla de un examen de sangre (que es un ejemplo de muestra de la población) se asume que la sangre en el brazo, es suficientemente parecida a la sangre en el resto del cuerpo, por lo que solamente es necesario tomar un poco y en un punto para saber sobre la situación general de nuestro cuerpo. Sin embargo, cuando hablamos de poblaciones menos homogéneas, como por ejemplo, los que los ticos opinan y piensan sobre lo económico o lo político; el proceso de selección debe garantizar que la muestra tiene la necesaria distribución geográfica y que las personas seleccionadas representan a todos los grupos de la población.
Retomando los Estudios de Opinión Pública, se requiere que en la muestra estén todos los grupos de interés y en la proporción adecuada; es decir, la cantidad de hombres o mujeres, la cantidad de personas menores de 30 años o mayores de ese rango, la cantidad de personas con trabajo remunerado y sin trabajo remunerado, la cantidad de personas de ingresos bajos, medios o altos, entre otras.
Tal vez es importante resaltar que todos tenemos opiniones, actitudes y características que nos distinguen de los demás y que, nuestro grupo de referencia o sea nuestro barrio, familia o trabajo; contexto en el que nos desenvolvemos, no es representativo de toda la población.
¿Por qué a mi nunca me han encuestado?
Un concepto adicional que participa aquí es el de la probabilidad de ser seleccionado en la muestra, es decir la posibilidad que tiene una persona de participar en una encuesta. Esto siempre es un número entre 0 y 1. Sería cero si nunca ocurre ese evento y 1 si ocurre. Si en la muestra se seleccionan 1200 personas de 2.8 millones de posibles participantes, la probabilidad de formar parte de la muestra es de 4 en 10 mil (0.0004). En otras palabras de cada 2.500 encuestas de opinión, Usted solo podría salir en 1. ¿Pequeña verdad? Por el contrario, cuando se lanza una moneda, la probabilidad de que la moneda caiga en escudo es 1 de 2, si está balanceada. Esta probabilidad es mayor porque hay menos opciones.
Cuando se reporta el resultado de una muestra, ese número o porcentaje no es tan preciso como lo sería si se hubiera realizado la misma pregunta a toda la población, por el mismo hecho de que todas las personas no participaron en la muestra, sino solamente una parte de la población.
La diferencia se puede estimar y podemos decir cuánto se aleja como máximo el resultado de la muestra de lo que ocurre realmente en la población. A eso es a lo que se llama el margen de error que tiene la muestra. Nuevamente, regresando al estudio de opinión pública con una muestra de 1200 personas, el margen de error de 2.8 puntos porcentuales (al 95% de confianza). Eso quiere decir que tengo una confianza del 95% (no 100% pero 95%) de que el porcentaje que estoy reportando para la muestra no se aleja más de 2.8 del porcentaje de la población. Por ejemplo, si el 45% de la muestra dice que el principal problema del país es la inseguridad ciudadana y la delincuencia, entonces estoy 95% segura que en la población ese porcentaje estaría entre 42.2% y 47.8%.
En otro momento trataremos temas relacionados con procedimientos de selección, diferencia entre encuesta y censo; la elaboración de cuestionarios y la lectura de encuestas y cuándo se puede o no compararlas.





